a la final / che / la dictadura nos mata con mecha de retardo


de su pelo se desprendía un vínculo perfecto con los balcones del barrio / con tanta abundancia de ríos capilares que la luna navegaba su espalda por un rato
quiero decir
flotaban sus cabellos como navajazos de yuyo contra el asfalto / había respiración de alondra en las ochavas / telón de fondo cuando las estrellas vagaban como animales la sed de la mañana / le crecían como parásitos de fuego / como quejidos de nácar sobre el escombro de sus alas
digo
a leonor se le opacaba la cintura a las diez de la mañana / se peinaba con tristeza de glicinas sobre la renguera del patio / buscaba compañeros cuando el sueño sangra veneno en las heridas
quiero decir
siempre es demasiado tarde tras los postigos del orfanato y el sol de los hospitales envejece las sombras de la carne
digo
¿será por eso que su cuello urdió una cicatriz perfumada en la soledad de los bares?
¿por eso que aquella noche sus cabellos se ocultaban entre encajes y arrugaba poemas sobre la falda?
¿por eso sus hombros estaban desnudos como mástiles?
¿será por eso que mi generación es un barco cargado de pañuelos blancos?
¿de sobrevivientes medio muertos y medio enterrados?
¿perseguidos por pulmones sin oxígeno / por corazones cansados de traiciones y picanas?
¿será por eso?
¿qué vamos palmando de tendones y arterias / de fibrosis y anemias / de hospicios y cirrosis / de desvelos y letargos?
¿y escribimos palabras como sótanos / estamos descorazonados y morimos en la tablada?
¿por eso?
¿temblamos como lámparas arrastrando un toro de luz en la garganta?
por eso / sí / por eso
ella
ataba su cabello con cintitas de la infancia / y animalaba el pelo al galope de una sed que espanta / viento buitre que arrastraba su trenza por hospitales de
muñecas y las dejaba calvas
¿y dios?
una vez más
dios
justificaba al buitre haciendo nido con hebras de su pelo y de sus lágrimas

en todo caso
leonor garcía hernando
despeinó sus cabellos hasta la amarga corteza del bulbo / deshizo su trenza como quien deshace la cama / dejó que sus poemas aullaran uñas sobre el mármol
y guardo la hebilla plateada en la cajita del armario

 

(leonor garcía hernando / poeta y militante popular / una larga cabellera hasta la cintura / nació en la provincia de tucumán y desde hace muchos años residía en buenos aires / formó parte del taller jorge de llelis y de la dirección de la revista mascaró / sobrevivió a la dictadura y murió este año -2001- con hospitales a cuestas)

 

 

Del Libro "ojos de huella"

 


 

paseo por coyoacán


el diente rojo de la tarde roía sombras sobre coyoacán
vos te dejabas morder los recuerdos
mientras el latido inútil de las cosas agonizaba sobre la plaza
y frida nos llamaba desde su cama de acrobacias
bailarina quieta de sus entrañas giraba devorándose vida
nos llamaba
acuciada por sus piernas de parir muertitos de mazapán
libre de besar la muerte que la rodeaba como collares
como frasquitos de estricnina
como la barriga de rivera quebrándole los últimos huesitos de la cadera
y vos
dejándole lagrimitas en las baldosas del patio
hasta lavarle los pies

plaza de coyoacán / méxico / (df)

 

Del Libro "ojos de huella"

 


 

refranes


no siempre estoy dispuesto a volar
ni a remendar mis medias
ni a besarte la boca
ni a dejar que olvides hacerlo

no siempre la misma piedra tropieza conmigo
ni los idólatras
ni los abstemios y los bohemios
ni mis amigos y sus ombligos
ni tus piernas y mi verga

porque no siempre llora esa vaca cuando se quema su leche
ni el pan y las glicinas
ni la nostalgia y la hemorragia
ni los caídos y los vendidos
ni tu espalda
ni mi semen y tus nalgas

sucede que hay veranos que se me hacen golondrina
lacónico y vulnerable
defectuoso y arrogante
lleno de íconos y cucharas
medio ángel se me cae la nuca
al medio cielo de tu falda

intento prevenirles que siempre hay pan duro para el hambre
cornisas y maniquíes
accidentes callejeros y silencio de hospital
cocaína y bailarinas
las manos frías del carnicero y los reclamos del portero
tu saliva sobre mi pecho

y esta torpeza mía
de gozar de buena salud en medio de tanto muerto

 

Del Libro "ojos de huella"