La Caida

 

Uno retiene las cosas
para llamarlas por su nombre
pero no es el nombre
lo que predispone al vacío.

Uno precipita con sus ojos
la caída del mundo
para inventar otras regiones
que nos devuelvan lo perdido.

Pero ¿Quién se esfuma
por las blancas colmenas
como una mujer perturbada
por los comensales en ruinas?

La memoria en llamas
invade otros tiempos.

 


 

Líneas de Fuga

 

No hay un orden
cuya transparencia
se someta a nuestro juicio.
Lo pensado o lo impensado
lo abstracto o lo concreto
son formas manifiestas
de arribar a las desnudas
curvas del deseo.

Por eso, con el primitivo
asombro de quien no sabe
vemos más allá de las líneas
de fuga, y comprobamos
que la certeza es una gota
difusa que cae lentamente
en la plenitud
de dos cuerpos abandonados.

 


 

Lo que no fue

 

Ahora, que hemos descubierto
en palabras el origen del silencio
nuestras almas permanecerán
quietas en el horizonte.
Ya no habrá lugar para la duda
ni miraremos con los mismos ojos
la eternidad de la luz.

El vacío cubrirá las anchas veredas
con su obscuro manto de junio
y dejaremos partir mansamente
las cenizas de aquello que no fue.
Acaso, por los fríos designios
de la razón, saludaremos su vertiginoso
paso hacia el abismo.

Sólo los ángeles nos salvan.

 

 


 

                  I

 

Suele suceder que el tiempo

transforme los recuerdos

en otros recuerdos

las miradas en otras miradas

las sospechas en otras sospechas.


Cada familia celebra sus ritos

cotidianos, crea de la nada

sus propios fantasmas, inventa

por las noches monstruos clandestinos.


De esa lúgubre orfandad, venimos

a este mundo, para iniciar

un extraño pacto con la vida.

 


 

                  II


¿Qué recordamos cuando recordamos
la imagen real o la imagen
distorsionada?
¿Qué es lo real? ¿Qué es lo
distorsionado?
Los muertos dejan al partir
sólo su propia vida
es decir, un legado inconcluso
de triunfos y derrotas.
Los otros —siempre los otros—
se encargarán con los años
de convertir esa historia
de bellos renunciamientos
en una obscura suerte de leyenda.

 

 


 

                     III

 

Nunca sabremos con total certeza

cual fue el ojo de la mirada

que cautivó nuestros sentidos.


Tampoco será fácil reconocer

el ojo que condenó a perpetuidad

estos rutinarios actos.


Lo que sí corroe con furia

los bajos fondos del alma

es esta libertad a medias

a que nos condujo ciegamente

ese ojo, esa mirada.

 


 

                       IV


Pensemos un poco en nuestra infancia.

(Pensar es una forma de retornar

a lo sagrado.)


El viejo sabio decía: “Imagina que

del otro lado del portón hay otras

verdades. También, claro, otras mentiras “.


Uno regresaba pálidamente a su casa

y miraba una y otra vez ambos lados

del portón.


Ahí comprendíamos para siempre

que en realidad no hay peor estado

para el hombre, que la sospecha

que encubre otras sospechas.

 

 


 

               V

 

Uno recuerda los pasos
de aquellos que alguna vez
acompañaron nuestras horas.

Los rastros de la memoria
son tan fuertes
como esa extensa caminata
sin destino certero
que nos obnubilaba.

Recodos de un país
hoy tan lejano
que comenzaba sin prisa
a darnos muerte
ya de pequeños.

 


 

                VI

En las noches de verano
salíamos a la puerta de calle
para ver como soportaba
la gente, el calor de la civilización.
 
Aún creo desde la ignorancia
lo que pensaba por entonces:
el calor de la casa contamina
menos, duele menos
que permanecer a la intemperie.

 


 

                   VII

 

No era cuestión de perder el tiempo
en erróneas conjeturas.

La soledad de la infancia
nunca admitió liviandades.

De ese furor por desentrañar
los nudos de la vida

una madeja siempre caía
al pozo ciego más insospechado.

 


LUIS RAÚL CALVO

 

Nació en Buenos Aires, Argentina en 1955.
Poeta y ensayista. Licenciado en Psicología.
Dirige la revista cultural “Generación Abierta”(Letras-Arte-Educación),fundada en el año 1988 y que fuera ” Declarada de Interés Cultural de la Ciudad de Buenos Aires” en el año 2000, por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Premio Puma de Plata 2009 al Periodismo Cultural por la Dirección de la Revista Generación Abierta, otorgado por la Fundación Argentina para la Poesía.
Desde el año 1992 dirige el Café Literario “Antonio Aliberti”, en el Café Montserrat, espacio de Arte y Literatura que ha propiciado la participación de mas de 1200 escritores y 700 artistas plásticos de suma valía, del país y del exterior.
Colabora en diversas publicaciones del país y del exterior.
 Poemas suyos han sido traducidos al inglés, al francés, al portugués, al rumano y al italiano. Ha recibido diversas distinciones literarias.
Forma parte del Inventario de Poetas en Lengua Española-segunda mitad del siglo XX- trabajo de investigación realizado conjuntamente por la Universidad Autónoma de Madrid con la Asociación Prometeo de Poesía, de España.
Ha sido incluido en diversas antologías de poesía en el país y en el exterior.
Integra diversos sitios web de poesía.

Obra publicada en poesía:Tiempo dolorosamente resignado”(Ediciones “Generación Abierta”, 1989); “La anunciación de la partera”( Ediciones Correo Latino, 1992); “Calles asiáticas”( Editorial Plus Ultra, 1996)); “Bajos fondos del alma” (Ediciones “Generación Abierta”, 2002); ”Belleza nómade”(Ediciones Generación Abierta, 2007); “Nimic pentru aici, nimic pentru dincolo” (antología poética) ( Editura Gens Latina, Alba Lulia, Rumania, 2009);“Nada por aquí, nada por allá” (antología poética) (Ediciones Generación Abierta, 2009)