Dejame cantarte un tango

"La belleza es el nombre de algo que no existe, que yo doy a
las cosas a cambio del placer que me producen."
Fernando Pessoa

Estoy doloroso de cansancios
mírame el viento
Cada sombra iguala
el sueño no venido
y lo destiende
Plegándome debajo de la tapa
de un libro verde
"hojas de hierba, Walt"
espío la pausa manifiesta
entra la caída de tus párpados
y un ángel que se desalma
Pero tres pasos en círculo
y se me acerca la otra mitad mía
que otra vez me pertenece
Que suceda entonces
en una conversación absurda
dividida en palabras
cargadas de escombros
Que la entelequia de lo feliz
amordace la memoria
y mis ojos desapercibidos
sean tomados en asalto
por las garras serenas de tu inocencia
Es tiempo de menos obviedades
permanezco inmóvil
con el convencimiento de que
en el siguiente brindis
estallarán mis esencias más crepusculares
Estoy dispuesto a someterme
a tantos olvidos como desees
Hay algo que te espanta
cuando desciendo las escaleras
dentro de mí mismo
Seamos entonces menos eternos
previsibles solemnes
mi garganta tiene risas y gritos amontonados
déjame cantarte un tango
que sin querer nos nombre

 


( del libro inédito "Me Alejo...Charpentier")

 


 

Palabras infusas


Ha sido la belleza esta vez
inexactamente momentánea
Los rieles de la memoria
y las risas del olvido
ya no sucumben a mis llamados
pertinaces
Ocurre como en el tango
ese baile de preguntas
cuando uno improvisa
avatares del tiempo
y recibe lo sencillo
la conmiseración del silencio
versos en las pisadas
Bastarán otros dos pasos entonces
hacia el oeste de tu cuerpo
y una cancelación de suavidades
que el deseo presagiaba
Volver es una metáfora vacía
que se interpone entre nosotros
y la desesperanza

 


( del libro inédito "Me Alejo...Charpentier")

 


 

No olvides cerrar cuando te vayas


Se sienta en la palabra
Baja de sus ojos
Cenizas y truenos
piruetas derramadas
en el aceite del piso
Por delante lo anima
la rosa desvestida
y la gratuidad del sueño
Será solo un ensamble de místicas
un diletante mendigando máscaras
para los carnavales del llanto
La comida fría
el vino no porque es tinto
y un prometedor amanecer de lluvias
leyendo el diario mojados ambos
en un acto de justicia que inventamos
Cu1mpliría un nuevo aniversario
y esta vez no habrá festejo
La soledad es una compañera errática
que también lo abandonará
en los días arduos del desencanto.

 


 

Soliloquio

 

Estábamos vivos la noche del viernes
cada uno dentro suyo, dentro mío
Luego una pesadilla
avanzó sobre tus labios
como un silencio cargado de espuma
Sellaron las acrobacias
los pasos que enhebraron tus pies
y tus ojos sin versos
no tuvieron reino.
Hacia tí la sombra de esta única mano fría
sobre el mar, sí, sobre el mar el tiempo
los pesados abrazos del silencio
Tal vez no debí impulsarte
las aves desaforadas de mi angustia
cuando te vi buscar con la boca abierta
los tibios atardeceres del gengibre
Dos de mis sueños se filtraron después
por la comisura de tus párpados simples,
las cejas lloraron el dolor de sus llagas
luto del ajenjo febril, fantasías
Suenan en tu bolsillo
un puñado de abalorios
que arrojarás en mi vientre
en un juego delirante y esquivo
Pausa

Están amaneciendo tus miradas
y yo ¡oh Dios!,
todavía inmerso en las rompientes
de la noche impura.

 


 

Verde el alma

"La vida era una piedra que se iba gastando y afilando"
Raymond Caver

-El grillo topo- decís- el grillo topo-
Yo pienso en las cosas
que desordenan las ventanas abiertas
- Nos agarró el jardín, es un desastre! -
Y lo primero que quiero es volver a tu ternura
a esos siete lugares que descuidas de tu cuerpo
con los dedos emisarios del deseo
-Las magnolias, van a estar mal lo sé-
Hubiera hecho muchas más promesas
de habermelo permitido, yo claro
siempre fue así
quería que propusieras un plan en común
-voy a llamar a Fernando, el jardinero de al lado- gritás
¡Hay que echarles soda, jabón en polvo,
mertiolate! - digo, inventando-
- ¡ Callate querés
Las magnolias, van a sufrir, las magnolias!-
Hago silencio
salgo al jardín miro por la ventana hacia adentro
y también noto que ha pasado algo.

 


 

P.D.


Para que no me confundas,
con mis anónimos
colgaré de los balcones de mis manos
los disfraces que más se me parecen