Estación terminal
                       (atocha, esos infiernos)


apenas un destello
una catarata de rayos y furias
mundo vuelta mundo
en menos de un instante
y después
lo de siempre
dolor
llanto
preguntas sin respuesta
ausencias
vacíos
proyectados hacia un cielo
que no puede de oscuro
también inútil sin aviso

paraíso de estupores
allá encontrarás
muertitos de la Marne
Stalingrado
Sabra
Cholon y
Sarajevo
astrocosmonautas
burbujas de Hiroshima
y Nagasaki
huesos negros de
pogroms
ghetos
innobles e implacables
hornos y cámaras
sillas eléctricas
garroteviles
fusilamientos
campos de refugiados
carpas miserables
hambrunas
accidentes de trabajo
encontrarás también
millones y millones de
inocentes
si la inocencia es
no haberlo querido
saberlo demasiado tarde
alzarse de hombros
distorsión
y malos cálculos
espacio relleno de otras cosas
el momento de antes o después
el centímetro huidizo
la fracción de segundo
desafíos insensatos
perdidos
contra la física pedrestre
la mera lógica
los dogmas
los destinos manifiestos
los deberes
inexcusables y certeros
que fueron bala
bomba
condena
choque

apenas gente entonces
carne de cañón
morralla
numeritos de columna equivocada
paisaje de este mundo
donde todo parece ajustado
de aplomo
pero es mera apariencia
               

                                           (12/03/2004)


 

Ni siquiera llorar


todos
todos indignados
peor aún
asqueados
con ganas de matar en la mirada
desesperados buscando la manera
de desafiliarse
de ser otros
de pedirnos perdón
de sacarnos los ojos que albergaron
tanta impasible imbecilidad
de no haber hecho un gesto más de lo sabido
para evitar este holocausto

ahora sólo queda contar
hacer cálculos
trasplantar odios en esos cuerpos
donde apenas caben resuellos
gestos de desesperanza
por haber caído en la caricatura
de haber sacado boleto
en este barnum de ochocientas pistas
para terminar contemplándonos
totalmente desnudos
ante los espejos que deforman
que lo enlazan todo
con sus barras y estrellas
sus canciones marciales vergonzantes
atisbos culturales
estrictamente calculados
para que un puñado de imbéciles
siga con este juego de dioses y payasos
y elijan
desde su confortable helicóptero
aire acondicionado y vastos ventanales
la próxima víctima
que ni siquiera es uno mismo
a fuerza de infinitesimilidades

                              (5/04/03)

 


 

Alguna vez


estarás allí cuando me lleguen
las últimas premuras
los sollozos
la sensación de haber dejado tanto
en el aire
sin cumplir
interrumpido en plena defraudación
baldío

lo nuestro
fue más que jugos esenciales
una imbricación de genes
alientos
tejidos invisibles de miradas
aires cruzados
jirones impalpables de sueños

todo fue un desvanecimiento en el tiempo
golpe de viento
bigbang intangible
para atravesar la membrana
entre dos espíritus
para que fuéramos huesos y músculos
relojería minuciosa
masas incontrolables
líquidos
retortas de humores
condenados/impedidos de reunión
hermanos/ajenos
brutales/sutiles
simultáneos /extraños
diferentes/idénticos
basurero de funciones
cultivos y propiedades

                      (30/01/2003)

 


 

Esa llama azul


esa llama azul
es también silencio
vaivén de sombras
la palma hundida
en esa pared de plumas
esas caminatas
rumiando otros planetas
el candil de quejas y aromas
no siempre gratos
no siempre extraños
es tiempo desprendido
de los atardeceres
porque todo urgía
devoraba pupilas
abrazaba muros
y así mostraba nuevas texturas
otros colores
azucenas
lechos de fortuna
vahidos de fatiga y semen
desconciertos

esa llama azul
resquebraja la noche
parpadea sin quejidos
hiere envuelta en temores
cuerpos fantasmas
y fustiga el asombro
de los niños olvidados
esa llama azul
dejó de ser frágil
alguna noche que tiene
lugar preciso en ese almanaque
abandonado para siempre
pero escrito
en el revés de los párpados
dispuesto a regresar
claro que temblando
en las premisas de un nuevo esplendor

                            (31.3.2002)


 

De bien lejos

llegó de bien lejos
fue con un chasquido
un ruido de adentro
un quebrarse sin excusas ni señales
sonoridad de involución
encerrada
casi verde de añeja
el aplauso de lástima
goteo de compasión
desasosiego de luces que parecen danzar
pero apenas giran inventando ejes
mariposas
como quien dice ebriedad
destellos desordenados
dodecántropus de otros siglos
remilgos

fue inútil aplastarlo
fundirlo en la tierra
hacerlo regresar a la molécula
porque siempre resucitó
se recompuso como pudo
a veces amagó hacerlo
y se quedó por sólo estar en los suburbios
replegado entre las minúsculas capas
de los gestos fingidos
de los órganos capitales
las exudaciones cenitales
curioso testigo de las tropelías
fundamentales y de las otras
se guardó y vivió apenas para volver
y arrasarlo todo
cifrado murmullo que despuntaba
en las miradas de los asesinos
por momentos carne
casi siempre espíritu
para ser dios y su contrario
lamento y sueño
proyecciones y recuerdos
veteado en una suma de rencores
entretejido de crepúsculos y olvidos

llegó por fin para quedarse
desde lejos
y lejos se apilaron sus recuerdos
meros pasajes
estiércol de caminos
ya nada le importaba
más que esa vida desplegada
entre llantos y jadeos
frotarse y transpirar
e impedir que ese repugno
sea por fin vomitado
como quien pare un monstruo

fue una tarde
no hace demasiado tiempo
aún quedan señales
de tanto espanto

                            (6/6/2002)

 


 

Dos veces julio


forzadamente gris
en ese océano de naufragios
mera placa taciturna
quieta
encallada en el silencio
haciendo tierra
desdenes
olvidos
y con el paso del tiempo
escritos reabsorbidos por el aire
tranquilo y sin horror
como te enseña unos pocos
largos más allá
el funámbulo charles
y te llama
con su aterradora simplicidad
el poeta suizo
que dio vuelta al mundo
en unas pocas frases

ya lo dijiste todo
aquí y en rocamadour
y ese humus flaco de ciudad altiva
ni siquiera te acoge
apenas soporta el peso de tu lápida
y sus cubanos de adentro
te roen
hasta el último recuerdo

somos apenas eso
un puñado de fórmulas
de la que apenas quedan
los otros

hay quienes prefirieron escenarios
árboles gentiles
sombras protectoras
a vos
te basta esta multitud cosmopolita
alineada
bien ajustada a reglamento
que te permite continuar tu balada
sonrisa de costado
de rabo de ojo y junando
al ritmo inefable de traducciones
discursos pordioseros
pautas y horarios cumplidos
simples bonos a cobrar
en gitanes y tintos
trasnochadas
fatigas
tratamientos
el ticket siempre listo
y esos blancos
pródigos en idiomas y universos
xulsolares de tanto repetirse
inmensas tiradas de galeras
corregidas entre dos bostezos

toda esa luz
y tanto más caben
bajo esta piedra tozuda
herrumbrada de lágrimas
incomprensiones
llamados

así fue este largo quijote
encogido en el lote menos pensado
del listón
sin tiempo ni lugar para un mate
acaso un solo lamento
haber dejado sin pierna
la caricia de esa franela
que murió de esperarte junto al canal

                            (18/07/2002)


 

Encuentros


¿a quién buscar en estas soledades?
¿de qué recuerdo vestir estas presencias?
es que uno viene a buscar materias
denuestos gritos
otras impotencias
pero encuentra siempre
disimulados
viejos deseos de agredir
lamparazos de gritos
destemplanzas
y lo que fueron gestos ampulosos
grandilocuencias
son apenas estos maullidos
quejidos
que anidan en las palmas fatigadas
tactos ancestrales
vagidos íntimos
estos pujos de nacer que apenas caben
en el grito final de ese instante
ceremonia de después
pero entonces
último gesto inicial
sangrienta caricia
gluante despedida
preduelo sempiterno
divorcio
ruptura vertical
y esa soledad jamás absuelta
donde clima y piel
gesto y crepúsculo
serán estandartes de siempre
eternos en estos límites inundados
escurridizos
donde aire y luz son aprendizajes
los nervios buscan traductores
acaban los sueños nautas
y el universo toma dimensiones
a aprender/aprehender
a soportar al tacto
a definir
a soportar
y a veces
dominante azul o miscelánea
a controlar porque es un juego banal
una apuesta de vida
un acaso

                             (26/2/02)

 


 

Corresponsalidades


envuelto en ese lienzo
uniforme de otros
regresas en el eje de tu propia pesadilla
inerme y desnudo
sin tiempo de acicalarte
ni pasarte la mano por el pelo
incapaz de repetir la mejor sonrisa

fue contemplar un cortometraje
extraño
fulgurante
tallado a la exacta dimensión de tus ojos
última mirada a través de esa lente
que prolongaba tu iris
tantas veces demasiado pesada
otras ligera como un sueño
que guarda todavía
entre cristales y aluminios destrozados
tu fascinación final
ese observar cómo el artillero giraba
su torreta de cíclope
hasta enfocarte su negra mirada
esperar el centésimo de vida necesario
tu último reflejo tornasol
y dejarte escapar de un solo impulso
envuelto en destrozos
humos
incredulidades
ruidos broncos

irse sin un solo quejido
en menos de lo que tarda el párpado
para cerrar definitivamente ese globo
que vio pasar cuanto hizo falta
completó la cuenta
y acabó en la masa clausurada de tu cuerpo
en ese cuarto infame
desgarrado de cañón y azoramientos
carreras insensatas
gestos inútiles impotentes indignados
en ese ángulo de hotel predestinado
palestinado
condenado como todo a desplomarse
para que puedan actuar
y sacar sus buenos dividendos
las brigadas de reconstrucción

bagdad será en adelante un punto del imperio
seguido por la mención tantos marines
tanto equipo
tantos días
tantas medallas y bolsas plásticas
tantos misterios

también será tu tumba real
donde acaba lo que cuenta en serio
el recuerdo del último beso
donde acabaron diluidos
los sollozos de cada despedida
las promesas
recuentos
frenesíes de combate
olores y carreras
estruendos y silencios
que marcaban un sillaje en tu cerebro
curiosas estelas de B-52 asesino
irremediablemente serenas
estratosféricas
que contemplabas por las tardes
pasmado de tanta fría belleza
aterrado por tanta muerte embarcada
de todos modos sabías que haber elegido
era por toda la cuenta
que tanta perpetua excitación de vida
llega siempre preñada de esas muertes
un rectángulo más de esa baraja que mezcla regresos
insomnios
y esos resplandores
con que llegan envueltas las malas noticias
tu cámara
tu cuaderno
tu grabadora
se hundieron ya junto a tu mano
insensibles al crepúsculo
a ese cielo lleno de señales dormidas
a esas miradas de refilón
a esas carreras imprevistas
a esos gestos retóricos de protegerse
tarea inútil cuando cada idea brilla
junto al precipicio
de hesitar entre dos tragos y dos miedos
en esa falsa calma
ese golpe de dados que buscabas a tientas
entre muslos tibios
labios temblorosos
dulces sabores
trocitos de pasión
que estallaron fatalmente
en esa orgía escarlata
ese derramarse definitivo

                       (10/04/2003)


 

Color de malva


sangre seca sobre un millón de heridas
fatalmente mortales
después sombra y silencio
vana esperanza replegada
en el fondo de las cómodas olvidables
entre papeles que consignaban fechas
noticias desgarradoras
éxodos
miserias desparramadas por el globo
derrotas

a veces
los golpes excesivos de nostalgia
te desplegaban con cuidado
para que ondearas un momento
hasta arrancar la sonrisa de lamento
cachetazos morales
ojos en blanco y otras congojas

nunca más fuiste bandera
menos aún escudo
condenado casi siempre a deshacerte
mancillado de gusanos
de jugos en tránsito definitivo
regresos a una tierra que ni siquiera te quiso

todavía te albergan algunas memorias
que se diluyen en tu tozudez
rebrotan disimuladas en otros escenarios
en empecinadas manos que disciplinan
nudos de tantos años
caricias y esa tristeza acumulada
indescifrable
irrepetible
que viene de aquellos treintainueve
contados y pensados
rehechos del revés
llorados hasta la trama de ese color
que es sangre y llanto y maldición y canto
que se niega a resignarse
porque un color no muere
aunque así se decrete

                           (17/02/2003)

 


 

Vacíos impalpables

vueltas de memoria
desarreglos de vientos y resabios
empalizadas de tristes rutinas
son lastres cotidianos
arrabales de aquellos presentes
cascadas de retrovisiones

poco importan ya
los tironeos de aquellos almanaques
las ansiedades
los surcos de tanta expectativa
los puchos estrujados de las esperas
los maltratos impalpables

este hoy que se amontona
inevitable e inútil
tampoco sirve para ocultarte
para atajar esas sombras
entretejidas de tantos arrepentimientos
tantas injurias graciosas
tantas ausencias

por eso esta imagen devuelta
que delinea pliegues insensatos
deja planear allá a lo lejos
tanta cosa imprescindible
tanto miseria/holocausto
tembladerales donde palpamos huesos
pedruscos de sentidos
donde la historia se encanalla
encallece
encalla
sin siquiera un corno de bruma
para cantarle los adioses
escapar de los espejos
fingir ausencias
flanquear certezas
suena entonces a ejercicio
disimulo
pirueta
apenas una vuelta más en la maleta
con que se hace tiempo

demasiada tierra nos cobija
nos acuna
nos cubre
nos deshace
y le da este terso sentido
a la quimera de la eternidad

                             (junio 2003)


 

Eso que soy yo


eso que escapa entre los dedos
aire hacia el aire
sangriento ciclo
eso que lamenta en cada párpado
desmonta tempestades
rezuma desasosiegos
eso que gime hacia adentro
despilfarra moléculas
se inclina y bebe
eso que olvida olvidos
se balancea
redescubre a cada paso

eso
es simple gente
punto de inflexión
crepúsculo precoz
arrebujado
patético sabihondo
en simples divagares
accidentes minúsculos
procesiones
profesiones
posesiones efímeras
tránsitos desflecados
encrucijada de vientos
humores
y otras potestades

a veces soy yo
a veces apenas eso
que ocupa espacios
y vuela tan lejos
que ni quedan ojos
ni paciencias
ni deseos
que pongan límites
a tanta desventura

                             (4/07/2003)


 

De lugares y éxtasis


amo aquella cárcel de cielo
tan alto y tan azul
donde alcurnia y mierda viven de la mano
donde todo se confunde
la alegría es terminal
el asesinato curriculum
la fortuna robo descarado
donde la piedad
la fe
el desparpajo
dejaron de valer
hace tanto tiempo
lo que se dice un hombre

amo esa sociedad que siempre inventa
los valores después
y mientras tanto roba
saquea
miente
sin perder candores
hace perpetuo el regocijo infantil
celebra todos los errores
sahuma su cerebro de sándalos y especias
se onaniza creando
paraísos ilusiones tristes pavadas
salta entre dos adoraciones
con bien domesticada destreza
persigue animales legendarios
corre hacia praderas de solodisney
hipermascope y fantavisión
vislumbra colores de más allá de los espectros
envidia carnes saturnales
prefiere sus mugres interiores
mientras protesta
expulsa
vitupera
a quienes ya olvidaron elegir y buscan
en el punto intermedio
entre gargantas y cloacas
el espacio del simple reposar
donde puedan preparan
el salto final hasta la nada

amo esa tierra de contrastes
virgen habituada a tantas exacciones
tapiz de gente
que murmura improperios
mientras marcha mansa hacia el cadalso
descarga final de tanta vida
malograda porque sí
desbaratada entre dos decretos
contratos
acuerdos
connivencias
que grita en el éxtasis y calla de dolor
llora a destiempo
e imagina días de ventura
nada más para seguir imaginando
que puede sonreir
despojada de culpas

amo ese lugar violento
soez
inimaginable
donde se mata sin pensar
como quien juega
donde se piensa sin jugar
como quien mata
donde deslumbra todavía
insensata
la flor de la inocencia

                          (07/07/2003)


 

Ida sola


de aquellos tiempos recuerdo
los patios encadenados
interminables
las humillaciones compartidas
los fuegos fatuos
iniciaciones pragmáticas
pura casualidad
y esos espacios de todos
tapaderas de vergüenzas y sueños
de vivir como nuestros
agresiones
golpes
arrumacos
extemporáneas explosiones
retazos de implosiones
y ese vaivén empecinado de tanto sudor
tanta ambición descornada
tanta nostalgia embalsamada
tanto hito inolvidable
hallazgos incruentos
siestas colmadas de pecado
y aquella voz limada de sombras
repleta de quejumbres
que enunciaba historias improbables
malabares de viajes
recortes a la medida de cada oreja
tendida en las noches demasiado negras
para tanta adolescencia

empujando esos carros llegaban las madrugadas
tintineos fugaces
remilgos musitados
alguna caricia desarraigada
pero aún caliente
pasos que se apagaban
en la estricta dimensión de la dulce noche
hecha trizas por esos chorros de luz
esas gimnasias
esas premuras
que se iban de pronto para dejarnos
hechos carnes sentimientos ideas vivas

así vivíamos entre muchos
ignorados y sabios
apenas asibles en las fechas clave
donde obligaciones y festejos
eran mojones capaces de ahuyentar a los malvados
(luego, muy luego supimos
que esos malvados eran nuestra propia sangre
que sus lágrimas ocultaban nuestros sueños
que sus auroras chorreaban traiciones
que sus costillas albergaban palos
insultos
granadas de improperios
que sus oídos de despedida crepitaban
con los jugos de la noche
que sus muecas eran nuestras sonrisas
y sus sonrisas tajadas de un jamón de cielo
que nos fue vedado para siempre)

llevábamos encima
en nuestros olores y rechazos
en los llantos de rabia
en la impotencia y la injusticia
que más arriba llamaban destino
en la mirada turbia donde mezclábamos
ramos condenados a marchitar antes de tiempo
rebeldías y odios
envidias y rencores
la geometría de un tiempo indescifrable
prefigurado en los palitos
los huesos
los olvidos de nuestra historia

universos devaluados
con más sudor que aspiraciones
con más fatiga que revuelo
pero nunca estériles :
siempre condenados a reaparecer
la espalda curvada bajo el peso
de esos catafalcos presuntuosos
esas caravanas de caballos negros de montura virgen
para distribuir otras inútiles cartas de visita
y retirarse ofendidos
cuando un simple ejercicio de memoria
se empeña en reducirlos a lo que son,
meras máculas en la superficie lisa
exasperante
aterciopelada
de este presente
que aprieta y ahoga como un corsé

                        (septiembre 2003)


 

Morirse lejos

envuelto en otredades
manos diferentes que acomoden
tus facciones
tus últimas vergüenzas
la colección definitiva de tus cromos
y esos recuerdos
gajitos de memoria viva
que persisten impotentes
antes de la disolución final

entonces lejanas serán
ausencias y sonrisas huecas
ojos apagados
muñecos yertos
y aquella sensación irrepetible
-hay quienes la llaman pecado-
de haber gozado
los detalles minúsculos
de tu devenir

es el envión definitivo
lo que puede redimirte
sacar de paseo
y mirar las deudas
jauría infatigable
que parpadea desde la columna equivocada
cuando ya no caben haberes
reprimendas
ni voces severas
que llamen a capítulo
monedas de molécula
finas tiritas de lamentos
y apenas quede para abanicarse
el poco aire
del corte de mangas
con que te vas

                    (Sabadell, 28/3/04)


 

Feliz mañana
                      (que alguien va a nacer, te dicen)


mañana será la misma cantinela
y habrá otoño o neviscas
praderas
pozos de calma y vendavales
en torno de tus ojos

anoche habrán enronquecido
enhebrando cantos y suplicios
sin que esos salmos
te hayan descubierto
ni tocado

en las horas diáfanas
poco después de la negrura extrema
habrás gritado en silencio
armado el resuello entre jadeos
reencontrado tus fronteras
alistado tus huesos y dolores
dispuesto como siempre
a recomenzarlo todo
una vez más lúcido en esos
365 por 66
más 17 más 16
sin contar ni dientes ni costillas
organitos ni apéndices
una jornada igual
en suma
con un sol que alumbre desde acá hasta allá
tropiece con alguna nube
repte detrás de las torres
y se desplome
tan impávido y desvalido como cada uno

tan solo desde afuera
llegarán entre tanto banderillas
ramalazos de fiebre
cantos de otros continentes
lluvias importadas de lugares ignotos
sabor a tundra e historia
a carroña ilustrada y servidumbre
rigores helados y santuarios
rezos
tantos rezos que no caben

porque rezar es expulsar el llanto
enviarlo tan lejos
que no lo alcancen ni dioses ni bestias
ni oídos ni expertos contables
ni autoridades ni desfiladeros
ni corazones ni humores
meras postes restantes
amontonadas y hermanas
de inmemoriales
de idénticos óxidos

mañana
te dicen
habrá un parto
natural y anónimo
a la luz de un candil
en un lugar desconocido
sin higiene ni fe
quizá sin bacilos hospitalarios
acaso con algunos parásitos de burro
algunos mohos de pajar
algunas goteras
con certeza corrientes de aire
rumores de carretas lejanas
y esa oleada de pavor que se dibuja
bataholas de pasos militares
voces de mando
decretos perentorios
el miedo a los otros
a cosas nuevas
a inquietudes inéditas
que se hace lanza y porra
y avanza y atropella
a ciegas
tropel de impíos
soldados de absoluta inquina
escarbarán y golpearán sin pausa
ni concierto
machacarán una y otra vez
gotas anónimas contra el granito
para volver siempre
al implacable origen :
su suerte es mala suerte
su sonrisa vale menos que un centavo
sus trofeos de guerra

destrozados y exangües a sus pies
poblarán sus noches y sus vidas
sin que sus curas refulgentes
sus pastores al viento
sus rabinos inmaculados
ni sus imanes atribulados
encuentren una sola imagen
que vaya más allá de la compasión

                                (23/12/2003)


 

Por qué
                       para Antonio,
                       que conoce también mis preguntas


me preocupa el gris
el desvaido gris de los atardeceres
y el golpe de viento inesperado
la mota de desorden
las ventanas llenas de pesares
los golpes de congoja
las vidas que se van como quien llega
los agujeros negros de cada noche
el difuso perfil
mechón de pelo
gota de sudor
gesto indocumentado
el ojo que agoniza al descubrir el cielo
es que me preocupa la vida
simplemente
ese cuenco de regocijos desmemoriados
inefables e indoloros
golpes de luz
desafíos
sueñeras que no dejan espacios
sin risas ni lluvias
donde todo desfila en
la sola dimensión del parpadeo
                           (julio y septiembre 2004)

 

 


 

DATOS DEL AUTOR:

Periodista argentino, uno más de los argentinos de París, rehizo su vida profesional en la capital francesa hace 32 años después de haber participado en publicaciones memorables (Primera Plana, Confirmado, Panorama) y cerrar la parábola en la Agencia France-Presse.

                                               Osvaldo Ciezar