raíz
bienvenida al ras,
raíz mía,
lo que sobra se corta
y lo que no
es indescriptible.
alivio
alivio es
dejar escapar
el alma
por la boca
suspiro
ese
o ese vientito
uno
que baje solo
y que importe
soles
toda la luz
que se necesita
está
en alguna parte
de uno
espina
clava la meseta
llama
llama
sangra en la torre
oscuro
oscuro
hiede y suspira
se enciende
y llama
bombea la herida
sangra al viento
se derrama
muerta meseta
piel
huesos de los hijos
espina
espina
(piso al paso)
piso frío que calzan los pies y encierran al paso
de la cama al mundo
la mañana es siempre
un invierno personal
(la tierra pasa)
tierra pasa con el viento la tierra pasa
no importa el manijón las bisagras la llave
pasa la tierra al piso los muebles el pelo
y la boca
no hay caso
insiste pasa la tierra
habita la rutina del trapo la tierra
la escoba la tierra
pasa
(vereda rota siempre)
hay una vereda rota siempre
prueba los tobillos siempre rota siempre
un riacho circula baja discurre
por la avenida siempre con olor
lleva el olor un mensaje
un pucho siempre quizás una pluma
un yuyo zonzo se subleva siempre al cemento
se yergue con flor y todo y no pide riego
ni que le hablen ni más luz
ni una aspirina en el agua pide
ni que limpien sus hojas con leche
ni fertilizantes ni cenizas
su flor pide
que no arreglen la vereda
(piedra otra piedra)
piedra otra piedra y otra más
las piedras dispuestas en todo lugar de paso
solo para el paso y su dificultad
un lenguaje y el decir
esta lengua trabada a fuerza de vocalizar
con piedras en la boca
(ver el cielo)
hay que levantar la vista ver el cielo cortado
cientos de cordones cables hilos
la mirada no lo abarca sino en parcelas
cielo alambrado
es imposible que este cielo
– decía la abuela –
se nos caiga encima
(mujer de setenta)
una mujer de más de setenta de pelo en saco largo una manga
la otra sostiene expedientes es la izquierda y camina contra el
tránsito con el ceño fruncido pollera larga blanca zapatilla y la
otra no. hay el semáforo que corta y la mujer mira adentro de
cada auto cada butaca solo unos segundos y vuelve a caminar.
hay quien dice es municipal otros que escapó del hospicio de
los expedientes y hay quien asegura que ella es quien se busca
en coche va una niña carabín
en coche va una niña carabín,
hija de un capitán
carabirulí carabirulá.
(paso rítmico regreso)
un paso rítmico el regreso la vuelta
el retorno paso devuelve la cabeza gacha
rendido paso a la evidencia
de otra nueva simple derrota
los ojos no saben
si se ha pisado distinto
si el camino ha sido otro
la memoria traiciona
todas las vueltas son iguales
y no hay sortija
(la dulce posibilidad)
la dulce posibilidad de lo distinto ese desnivel
la irrupción de la duda un minuto imprevisto una
hora que dure menos un domingo que llegue antes
un color de golpe un latido que dicte una palabra
indescriptible. un silencio cómplice un momento
conmigo un mar condescendiente una gota fría.
por eso podría ser.
(que sopla doble)
viento que sopla doble
aúlla arriba y
golpea el pecho
para que escuche.
baja el mentón
auuu ya
y sube
y el aullido mas arriba
auuu ya
y la sonrisa espera
en el fondo
detrás de los ojos
la roja amarilis
(hay que baldear)
las piedras la tierra que pasó
los pasos de latidos viejos
huellas en la playa del 83
hay que baldear
los gritos que retumban
y tumban y van
curitas y rasguños
los raspones y golpes
moretones azules
extrañamientos
baldear desgarramientos
desgarraduras
desesperaciones y desesperanzas
lo que se resiste al olvido
espinas bajo la uña
y cada error enmohecido
también la memoria
hay que baldear
corazón
Rubén Eduardo Gómez, nació en Comodoro Rivadavia, Chubut, Patagonia Argentina, el 14 de Noviembre de 1965.
Tiene tres hijos Mateo Lautaro (1999), Mauro Lisandro (2001) y Lorenzo Tomás (2005).
Vive en su ciudad natal.
- Libros publicados
- - El Pecado de soñar, Poesía, Editorial Filofalsía, Buenos Aires, 1988 en colaboración con Andrés Cursaro.
- - Géiser, Poesía, Editorial Filofalsía, Buenos Aires, 1990
- - Siega, Poesía, Editorial Bogavante / Bizarra, Comodoro Rivadavia, 2004
- - Libro del Ojo, Poesía, Editorial La luna que, Buenos Aires, 2004
Premios y distinciones
- - Segunda Mención en el Certamen Literario Regional de Poesía de la Sexta Feria del Libro de Rada Tilly, Chubut, por el poema “Ella-Hechizo”, 1997.
- - Mención de Honor en el Concurso Nacional de Poesía Neruda 98, Revista Arlequín, Buenos Aires, por su poema “Isla”, 1998
- - Tercer Premio en el Concurso Binacional Literario de Poesía por su poemario “Sastres del ojo”, realizado en Coyhaique, Chile, 1998
- - Primer Premio del Concurso Literario Aniversario de Canal 9 de Comodoro Rivadavia, con el poema “Albatik”, 1999
- - Es elegido por sus conciudadanos como uno de los “Cien Ciudadanos Notables” de Comodoro Rivadavia, en el marco del Centenario de la ciudad, 2001, iniciativa de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y el diario El Patagónico.
- - Mención en el Concurso de la Sociedad Argentina de Escritores, Seccional Comodoro Rivadavia, por su poemario “Radazul y otros poemas sueltos”, 2002.
- - Primer Premio en el Concurso Literario 102° Aniversario de Comodoro Rivadavia, género Cuento, organizado por la Municipalidad local, con su obra “El Libro”, 2003.
- - Mención en el I Concurso de Cuento y Poesía de la Patagonia Sur, organizado por la radio FM Plus 95.1 con el auspicio de la Fundación Cultural del Libro y la Lectura de Comodoro Rivadavia y que contó como jurado con Ester de Izaguirre, Antonio Dal Masetto y Jorge Vilardo. En el género cuento la mención recae en el relato “Chenquelias”, noviembre de 2004.
- - Primera Mención de Honor en el VIII Concurso Internacional Organizado por la Biblioteca Popular Pbro Raúl Entraigas de la Asociación Agrícola Ganadera de Villalonga y Fogón Literario "Cómplices de Sueños". En el género poesía la mención recae en el poemario “Happy hours”, enero de 2007.