II


El hombre y la mujer estaban borrachos de ginebra,
no hablaban
ni reían
ni lloraban, sólo bebían.

Fumaban y bebían:

cada trago
los hizo más transparentes
hasta que sólo quedó el humo.

Hubo cierta melancolía
en el mozo cuando dijo:
se fueron sin pagar otra vez, los fantasmas.

 


 

III


Con la última luz que se rezaga
de esta tarde de octubre que no vuelve
he muerto un poco más que de costumbre,
que de costumbre,
un poco más:
dice mi epitafio:
yace en este bar
carlos levy
bebiendo ginebra
con más tedio que otras veces.


 

                               IV

...vendrá la muerte y tendrá tus ojos
                                                                         C.Pavese

Después
la memoria será una inmensa piedad desparramada en la tarde.

 

Y alguien
Llenará un hueco del aire con tu nombre.

Después de después
vendrá la muerte y tendrá
también los ojos de la memoria.

 


 

                 El vino

No
el trago solemne del salón

digo el vino que está en la fe perdida,
en la noche que aún se estira y en los locos,
vino del silencio y los infiernos de adentro,
ese mismo que anima
a curda feroz del hombre gris que se desata.

Hablo del vino de los bares
que despuebla catedrales,
de las putas y borrachos sin más,
ese que beben los fantasmas sin descanso
como si fuera el mar de los náufragos del alma.

Vino de la vida o de la muerte, qué más da.

Digo beberlo
como el profeta descreído
que quema la biblia para iluminar su horca.

 


 

                  Pan del corazón

Carta abierta

A Julio Carabelli, cómplice.
A Jorge Sosa, que convierte las palabras en abrazos.

“La noche en que fusilen canciones y poetas
por haber traicionado, por haber corrompido
la música y el pólen, los pájaros y el fuego,
quizá a mí me salven estos versos que digo.”
Antonio Esteban Aguero

Todos los días
la poesía todos los días
todos los días como bandera
como bandera todos los días darla al viento
y que el viento la lleve
de ciudad en ciudad
de pueblo en pueblo
sin olvidar ninguno por pequeño que sea
casa por casa de puerta en puerta
cada lugar del valle al mar con su poema
y cada hombre
porque es pan del corazón

y todos los días a nosotros el pan nuestro

No oyeron ese canto acaso
nacido elemental y puro en la ronda de los niños
leudar ingenuo con la ganas
de una muchacha de amor primerizo
ser consuelo
después del dios cuando hambriento lo reclama?

no lo supieron el crepúsculo
árbol nube baja tempestad
planeta
universo
vida
esa piedad de milagros alborotando
un pedacito del espacio?

Yo doy fe del verso insomne
hablándole a la mano del suicida
camarada empezar de nuevo mañana cardinal

Y es batalla claro mucha batalla
todos los días batalla

Es pan del corazón

Y ustedes
sí ustedes
se preguntaron por Federico y la sangre derramada?
saben que aún llora la guitarra de Víctor?
a ustedes
les dieron alguna vez duro con un palo duro como a César?

No saben nada
la poesía no es libre
esta presa del abrazo humano y necesario

Es el pan del corazón y ustedes
farsantes
meros ordenadores de palabras
que osan llamarse a sí mismos
pomposamente
poetas
al traicionar su espíritu lo han corrompido

Les digo:
sus metáforas tan pulcras ellas
declamadas a patéticos exégetas
no son perfectas están muertas
porque son ustedes vanidosos
navegan tan por arriba capitanes celestes
que aún soberbios como dioses no les dieron vida

Mientras tanto dispensadme los exabruptos y sed felices
a puertas cerradas
muy bien
realizad vuestras selectas tertulias
escuchaos los unos a los otros
y paladios
y regocijaos mucho cuando dicen vuestros nombres
ahora aprovechad
el olvido vigila

Y hacedle a los mortales un favor
con el pan no jodais.

 


 

DATOS DEL AUTOR

 

Carlos Levy nació en Tunuyán, Mendoza en 1942.
Publica: Inmensamente ciudadano (Intemperie 1967)
La memoria y otras piedades (Bitácora 1984)
Anverso reverso, con Alfredo Lorenzo (1989)
Café de náufragos (1992)
Té con hielo (1997)
La palabra y sus nombres (1998)
Destierros (Canto rodado 2000)

Apasionado por el cine gana en Paso Reducido con Alberto Cirigliano, premios a la mejor película, sonido y montaje con Hombres de vino y Fantasía en blanco (Mendoza 1980-1981)

Pertenece al grupo Aleph y, junto a Carlos Carbone, Eugenio Mandrini, Marcos Silber y Hugo Toscadaray a la Sociedad de los Poetas Vivos.
Fue Director de la Biblioteca Pública General San Martín.

Sus cuentos y poesías fueron publicadas por diversos medios provinciales, nacionales y del exterior.
En 1995 le es impuesta la Orden Mercedes de San Martín.

En 1997 recibe el Premio Reconocimiento a su labor otorgado por el Gobierno de Mendoza
y en 1999 la Distinción Pachamama.