Ciclo

 

1

hojas de acanto proyectando su red de nervaduras sobre
la palma de una mano,

2

mano por la cual se escurre la sombra de los tiempos
antiguos,

3

antiguos módulos solares que un dios obstinado activa
cada día,

4

día impreso en las inmóviles láminas de un almanaque
de campo,

5

campo de trigo verde contaminado por rojas amapolas y blancos
fragmentos de mármol,

6

mármol salpicado por la sangre de los augures y los pájaros,

7

pájaros de mirada estrábica posados sobre los muros de un templo,

8

templo destruido por el seismo imperceptible de las migraciones,

9

migraciones de hombres condenados a la suerte perecedera
de las hojas,

10

hojas de acanto proyectando su red de nervaduras sobre la palma
de una mano,

 

 


 

Noticia de un diálogo apócrifo

 

¿ “ Y quién es Yahvé...? ”
Éxodo 5..2

Y Yahvé dijo a Moisés, desde la zarza ardiente:
“ Yo soy el que soy
y para siempre ese es mi nombre”

Dio crédito a sus oídos y a sus ojos
el prudente varón e interrogó al milagro:
“ Señor, dime ¿ qué es lo que no eres?,
porque ellos, con astucias, me preguntarán
y mi lengua, aunque veraz, es tarda”
Y la voz respondió iracunda:
"Más te valdría no saberlo nunca.
Yo no soy lo que tú eres–
hijo de hombre preñado por la muerte”
y se estremeció la tierra.

Y tuvo miedo aquel pastor
a quien un día Termutis, la egipcia
sacara de las aguas,
ocultó el rostro entre las manos
y desierta quedó su boca de palabras.
Y otra vez resonó aquella voz
sobre el monte Horeb:
“ Escucha Moisés, yerno de Jetro...”
y postrado el levita escuchaba
los designios del Dios de los hebreos.
Después la zarza fue cenizas
y como águila llegó el silencio.

 


 

La travesía

 

“...e pronto sono a travassar lo rio...”
Dante – Infierno: III – 124

 

Este no es el memorable río
a que alude la ciencia de “el Oscuro”:
liberada por fin del cuerpo impuro
deplora aquí el alma su extravío.

Privados de esperanza y de futuro
a los hombres agobian el hastío
de ya no ser, y el sólido vacío
que a sus ojos parece un alto muro.

Al turbio río llaman Aqueronte:
incansable una barca lo navega
en tinieblas, sin cielo ni horizonte,

mientras refluye su corriente ciega
hacia la orilla misma del Averno,
esa forma perversa de lo Eterno.

 


 

Lavalle en Huacalera

 

“Doce días lleva de estar tendido
y ni el cuerpo se pudre, ni lo comen
los gusanos que devoran a los humbres
muertos en la guerra”
Homero- La Ilíada- Canto XXIV

 

No lloran todavía
cabalgan en silencio su pena
un viento los aleja de Tumbaya
- polvo en el seco polvo del camino -
hombres del sur que visten
el uniforme endrino de la noche

en la desierta Huacalera
pisan el invisible Capricornio
ninguna diosa del lugar acude
a ungir el cuerpo de Lavalle
y un sol indiferente
agobia el corazón de quien procura
separar los huesos de la carne
para evitar su injuria

y tú, Paulino Algañaráz
-bravo padre del padre de mi madre-
cuya suerte será morir un día
en los pagos de Azul
testigo eres del instante
en que los ojos enlutados
vislumbran el renacer del héroe
en las aguas y piedras de la Patria.

 


 

La paloma de mimbre ecuatoriano

 

Anoche quiso volar la paloma
de mimbre ecuatoriano
que anida en el estante más alto
de mi diezmada biblioteca.

Cayó en silencio sobre el suelo
y allí quedó tirada inmóvil
con el estupor a flor de pico
de quien aguardaba tal vez un milagro
y de pronto le falta
el sustento invisible del aire

Yo sólo atiné a levantarla
y de nuevo la puse en su lugar.
¿ Por qué falló? Nadie lo sabe.

Según algunos sus alas
no estaban preparadas todavía
y otros creyeron ver en su aventura
un alarde condenado al fracaso.

Desconocía al parecer los secretos del vuelo
o le faltó - es posible - un poco de coraje
para burlarse de sus leyes.

Ahora, inmune a la atracción del llano,
contempla serenamente al mundo
desde su oculto mirador.
Sospecho - sin embargo-
que durante el sueño aún le aquejan
ligeros sobresaltos.

( de “ Sombra de Dios y otros poemas” -2000)


 

(está sin llave
la puerta de la casa
viajero: entra)

*
Ceremonia del té en Almagro

a Javier Villafañe 

I

el crisantemo
oriente de la rosa
se inclina hacia la tarde

II

en la tetera
de porcelana azul
bulle otra vez el sol

III

un bosquecillo
de fragantes cedrones
tirita en el jardín

IV

el vaho del té
empaña los cristales
la casa se estremece

V

llega el viento del sur

*

pule tu haiku
como a una piedra dura
y luego olvídalo

quedará su arquetipo
en el aire grabado

 

( de “ Tal vez TANKAS …tal vez HAIKUS- 2002)

 


 

Materia prima

Al deletrear el sustantivo " amor "
a eme o ere
pueden entrar en juego
su palíndromo "roma",
y otros cambiantes anagramas:
"ramo", " mora ", " Omar ".
"armo ", gracias a ellos,
este batiburrillo de palabras
con sólo cuatro letras
y, por lo menos,
nueve de sus significados.

Así de rica y lábil
es la materia prima del poeta:
no abuses de ella
y tacha tanto como puedas;
tal vez descubras que oculto
entre esos materiales
un poema, pacientemente, espera .

 


 

 

Circe En Tacuarembó

 

"¿ Quién podrá ver con sus propios ojos
a una deidad que va o viene, si a ella no le place?"
Homero - La Odisea - Canto X

 

1

La partida

Uno a uno los dioses

discretamente han hecho mutis por el foro
ya no quedan pájaros en Ea
y la multiplicada piara
de cerdos negros
persiste en asolar la isla.
En la caleta donde fondeara Ulises
otra nave - aparejada
sin velas ni remos ni remeros -
aguarda a la hechicera
para iniciar la imprevisible travesía.

Purificada su múltiple memoria
por la catarsis del olvido
de aquello que ella fue
Circe prepara el equipaje
(sus cuatros servidoras
la abandonaron ya hace tiempo).
Sólo espera una señal propicia
para marchar - invisible -al destierro,
decir adiós a los crédulos helenos
y a su perpleja moira.

2
La llegada
 

Ni cipreses ni pinos mediterráneos
ni prieto bosque
ni rastro alguno de mar
bajo este distinto azul del cielo
sólo un monte de talas y espinillos
un horizonte limitado
por el suave domo de las cuchillas
cubiertas de pasturas
y caballos de variada pelambre.

En una casa de Tacuarembó,
una pequeña niña nace:
" Se llamará Circe " - dice feliz el padre.
Cuando la alzan en brazos
siente que un largo viaje ha terminado.

a Circe Maia

 


 

Asedio

“...y se llena de sombras el ladrar de los perros”
Virgilio- “ La Eneida”- Canto VI


El asedio al castillo
dura ya demasiados años
y las grietas
- labradas por el viento y el agua -
minan los cimientos
allí donde el liquen prospera.
Está cerca el derrumbe
de ese anillo sin luz que es la muralla.
Incansable el ariete de los días
golpea
cada sillar de los bastiones
mientras la paciencia espera entrar
por ellos a degüello.

Esta noche de paupérrima luna
la oscuridad urde la trama
del renovado asalto.
Sin cautela
una por una de perfil las sombras
invaden el alcázar
ningún guardia las oirá destrabar
los débiles cerrojos
de la traición o la desesperanza

total será / es la sorpresa:
no hay nadie en el reducto
sólo el frío de los muros
un banco inútil
y el viejo cinturón de castidad
con su llave encastrada
junto a un mensaje de adiós
que sabe a bienvenida.

 


 

Certeza

Vale la pena esser solo,
per essere sempre piú solo?
Cesare Pavese-“Laborare stanca”


La soledad
ingresa en nuestra casa
por el ojo de la cerradura.
Cuando la descubrimos,
ya es tarde:
ocupará su lugar, en silencio,
con la displicente insolencia
de los no-invitados.

Medrará a nuestro coste;
muchos serán los días
-o las noches-
en los cuales su obstinación
resulte intolerable.
No conviene impacientarse con ella:
aún puede clavarnos más hondo
los dientes de su presencia.

Sin embargo, apenas advierta
una grieta de alegría
en el muro de nuestra tristeza ,
partirá de inmediato,
muy segura de sí misma y libre de rencores;
es una buena perdedora.

De todos modos sabe
que, en cualquier momento,
volverá para quedarse.

 


 

Escena de tarjeta postal

El gesto inesperado de aquel hombre

fue mal interpretado
por las sedentarias palomas
de la plaza de Mayo.

Algunos peatones
devotos del clearing bancario
contuvieron el paso
tan sólo un instante -es cierto-
para después apresurar la marcha;
mientras los niños corrían
a echarse en brazos de sus madres.

El hombre estaba inmóvil,
como muerto
sobre el blanco pavimento de baldosas,
rodeado su cuerpo
por un abigarrado circo de mirones.

Alo lejos ya gemía implacable
una aguda sirena.”
“ Todo ocurrió en un instante”
- declaró una señora
a la joven cronista de la radio

Poco a poco las palomas regresaron
y los niños felices
volvieron a corretear tras ellas.

 

a Tasos Denegri

 


 

Turismo express

Icaro impaciente
desde el azul cielo de Creta
caes a otro azul llamado Egeo
en tu camino a Knossos
- el guía dixit-
pisas la tierra
del fabuloso Minotauro

esta mañana
un vaho de museo se respira
entre olivos y cipreses sagrados
otra vez la feria da comienzo
turistas y turistas y turistas
se extasían en las cámaras reales
ante el retrete de la reina
y su moderno servicio sanitario

sobre las lozas del palacio
no encontrarás las huellas de Teseo
apenas estremecida sombra
Dédalo oculta su vergüenza
mientras desde la taquilla Pasifae
grita su impúdico pregón:
" Adelante señora: el toro empieza .
recién cuando usted llega..."

 


 

A un lector desapercibido

“¡Cuántas cosas entre el cáliz y los labios!”
Paladás- Antología Palatina

 

Si alguna vez la adversidad
te obliga a elegir
entre un verso de Eliot,
un equívoco poema de Kavafis,
o una pletórica lata de sardinas
en aceite de oliva,
haz tu elección sin vacilar
y compra luego un múltiple abrelatas
de inmejorable acero:
hay algo más en el mercado
que poesías herméticas
y cajuelas de fina hojalata.

 

( de “ La travesía” – 2005)