Poemas del Libro: Bulgaria
Selección de Antología Virtual Conocer, por Julio Carabelli.


 

          Sobrexposición

Y es allí, en ese pasto suave
de la obsesión a punto de revelarse,
donde el sonido y la furia del mundo
se atenúan
(tanto como costó acomodar el dolor:
un territorio chico
con un arroyo seco y un caballo)

Y es tan delgada la luz, la diferencia,
que puede oírse el golpe de la muerte
del amor,
mucho antes que los cuerpos se
separen, se bañen
y vayan hacia la vida bajo una luna despareja.

Como un barco en la noche
y la imaginación
que abandona la partida.


 

Black Mask

En la novela negra
ella no se enamoraría del asesino,
sería la torva ingenua bailarina de cabaret
o la dulce —nada ingenua—
muñeca con ojos como ciervos, pelo
para agitar en el viento entre las acacias.

En la novela negra
no podría jamás cruzar la línea,
bajo su respiración
estarían los muros amarillos,
la seducción de un héroe al que abrazar.

Y ya no importaría la tensión del poema
o de su espalda
soportando el mundo.

En la novela negra ella no tendría esta asfixia,
este estribillo que envejece
a medida que come de su pan
y abre los brazos en la oscuridad
en un escándalo incumplido.

Si algo la habita
es la memoria de un puerto insignificante
y caluroso
donde la muerte no es un estallido
sino una conversación, una clara evidencia.

 


 

               La cita


a la memoria de Ana Calabrese

 

Íbamos a tomar el vino del atardecer
sentadas en el piso,
a desplegar el dolor y los amores literarios
como un mantel: algunos agujeros y colores seguros.
Dos mujeres expulsadas del idioma, de la fiesta,
de una terca latitud.

Íbamos a dejar que el río nos invada
(todos tus amigos me hablaron más del río
que de tu desesperación)
Trocitos de corcho, historias de algún tío
obsesionado por la libertad del espíritu, restos
de un ángel pintado sobre una percha de madera.

Tu suicidio anunciado los refugió en el bosque
(a ellos, los lobos, los amigos),
los vació de palabras.

Extraña flor de sombras chinas en la pared,
te convertiste en una voz y un silencio contra un río.

Un poema condenado a una caja inasible.

 


 

Mi hija escribe desde Londres

Mi hija escribe desde Londres:
La Tate Gallery sigue en su lugar,
su corazón de diamante sigue en su lugar.
Los leones de piedra
la vieron dibujar el plano del subte
con los marcadores rojos
y la fé absoluta de sus pies.
Arañitas de oro,
me dicen lo que sé:
no necesita de mis poemas ni mis lobos.
Ella puede cruzar todos los fosos,
elegir la distancia entre la voracidad
y el miedo.
Ella puede dormir con la muerte inclinada,
ella puede dormir.

Y no encontrar las marcas de mis murallas
o mis furias prometidas
(no sé qué tiempo hace, no sé si vive el griego
todavía) en Kensington Place.

 


 

La muerte de la imaginación

“Lo que más temo es la muerte de
la imaginación.”

Sylvia Plat

 

El corazón no tiene quien le escriba,
nadie se atreve a cruzar la noche remando
en la intemperie
(nadie se ve)
Y si no fue más que un amor negro, susurrante
que nada da,
el viaje más lejano fue el de mi cabeza
hacia su hombro
(el más inútil)

La rama golpea en la terraza
pero es solamente oscura. El miedo
se sienta a comer un pastel en la cocina
(y dice que es real)

¿Alguien pudo tocar a la desesperación?

Terciopelo, papel de diario, una lata oxidada,
no hay vacuna contra las superficies.

El mundo es un hueco tapado con barniz
(y no respira.)

 


 

DATOS DE LA AUTORA

 

Paulina Vinderman Nació en Buenos Aires en 1944.
Publicó los siguientes libros de poesía:"Los espejos y los puentes" (ed.Buenos Aires Sur, 1978), "La otra ciudad" (ed.Botella al Mar,1980), "La mirada de los héroes" (ed.Botella al Mar, 1982), "La balada de Cordelia" (Fundación Argentina para la poesía, 1984), "Rojo junio" (Literatura Americana Reunida, 1988) , "Escalera de incendio" (ed.Último Reino", 1994.) y "Bulgaria"(Libros de Alejandría, 1998).

Obtuvo la Faja de Honor de la SADE (1988) , el Tercer Premio Municipal Ciudad de Buenos Aires (bienio 1988-89) y el Premio Nacional Regional de la Secretaría de Cultura de la Nación,cuatrienio 93-96.

Ha sido incluída en numerosas antologías y traducida al inglés, al italiano y al alemán.

Ha colaborado(con poemas, artículos y reseñas literarias) en publicaciones del país y del exterior: La Nación (Bs. As.), La Prensa (Bs. As.), Clarín (Bs. As.), El Espectador (Bogotá, Colombia), Hora de Poesía (España), Babel (Bs. As.), Babel (Venezuela), Diario de Poesía (Bs. As.), Intramuros (Bs. As.), Hispamérica (USA), entre otras.

Colaboró con Nina Anghelidis en la traducción al castellano de " Votos por Odiseo", de la poeta griega Iulita Iliopulo, próximo a ser editado por la Universidad de Granada, España.