JORGE LUIS BORGES, 14 de junio de 1986


La luna se arrodilla junto al Lago Leman
y tu sombra se pierde en la penumbra de una página de oro.

Absuelto de la alegría y la lágrima
el cuerpo se purifica de sobornos.

El alma es una gruta donde reza un ventrílocuo de Dios.

Toda palabra es un génesis y un apocalipsis.

El infinito pesa una gota de hiel.

Somos el límite en un grano de sal.

Ceniza, tiempo. Ojo de olvido.

Jueces, mendigos y sabios
bajo el mismo párpado
anochecen.

 


del libro "Cuerpo Amanecido" publicado por Editorial Lerner en 1988).

 


 

    ROMA, 1985

                                 
a Federico Fellini


Hay una fiesta de disfraces en el mundo.

Mamíferos edípicos pactan el amor
entre el incesto y la sombra.

En prostíbulos y sacristías convive el ángel y el verdugo.

La conciencia erige su aquelarre.
La época impone sus fetiches:
carnaval de Dios.

(Sólo hay que absolverse a sí mismo).

La muerte preside sus reinos
detrás de bambalinas.

 

del libro "Cuerpo Amanecido" publicado por Editorial Lerner en 1988).

 


 

             RODIN

El pastor inclina su boca sobre el diamante.

La ternura del ave
baja a beber el coral por las suturas:

el resplandor del deseo,
la dulzura de las uvas.

                                                            (París, 1987)

 


del libro "Cuerpo Amanecido" publicado por Editorial Lerner en 1988)

 


 

Cuerpo amanecido


Un jinete se duerme saciado de alabanzas.

Mis manos,
mis labios,
aun despiertos de agonías lejanas.

 

del libro "Cuerpo Amanecido" publicado por Editorial Lerner en 1988)

 


 

Una poesía en tiempos del Coronavirus

Cada época pone a prueba el espíritu de los hombres.

Ni fin de la historia ni apocalipsis:

paciencia en los problemas/ prudencia en los peligros.

 Hoy la realidad tiene el argumento de un thriller trepidante.

 Un estornudo puede ser un big bang.   

La picadura de un mosquito puede resultar un misil:

dengue, zika, chicunguña.

 ¿Cómo alejar estas nubes que amenazan el pulmón del planeta?

 Cautela!

Confianza!

Conciencia de fragilidad.

Ningún enemigo atacará antes de hora.

 Apuesta al porvenir y al infinito!

 Salta!

 La muralla no es tan alta

ni tan profundo el precipicio.

Refúgiate en la pasión salvífica de las palabras!

Ampáranos literatura!

Vamos por la resurrección!

                                                2020


 

Vendrá la vida y tendrá tus ojos

 

La plenitud

una mirada para ver las cosas sin caerse

palabras ardientes como ángeles que lanzan lluvia por la boca.

 

Y también, los últimos soles

las promesas perdidas

riquezas /residuos/ torpezas.

 

Frente a tu espejo

la verdad lastima con su espina y su astucia.

 

El mundo es espléndido y sombrío.

Hay lágrimas como truenos.

Un lobo se incendia en la nieve.

 

Un niño se ahoga en el mar.

Una lechuza custodia mi tumba.

 

 Acepta el poema imposible

 la limosna en la lengua del ventrílocuo

 la aventura absoluta.

 


 

Anillos

Brillaban espléndidos como imanes de oro sobre un terciopelo.

Sortijas de gozo, juramentos

¿fortalecieron el vínculo?

Propósitos de fuego y cristal
triunfos, erratas

¿afianzarían futuro?

El aluvión de los días, el atardecer del amor
dejaron atrás horizontes
alianzas

El cazador de la luna se rindió

Fui feliz con mi apuesta y mi conciencia

Huésped de una fiesta breve, huérfano en la boda

¡Gloria a la melancolía!


Líneas de un viejo filósofo

 

Entre libros tabacos alcoholes                         

mi ofrenda fue el esfuerzo de buscar

 

abandonándome

entregándome

 

a la encarnación de algún secreto

pulsión de lo imposible

 

por una gota de sabiduría

por una joya inútil.

 


 

                                                                                a Jacobo Fijman

 

Sí amigo!

Darse cuenta es un estado de gracia

pero los otros no perdonan

El corazón se alimenta de efímeros prodigios:

arde en el dolor de un amor herido

El destino es un bufón que cambia sus hocicos

El personaje queda desnudo en medio de la ronda

La vida es terrible en su magnífica fascinación

El mundo cae en un aljibe al fondo del día.

 


 

La prueba

Un ángel melancólico consuela a quien sufre de amor.

Solo existe una mujer en el mundo
pero no está contigo


 

 DATOS DEL AUTOR

Alfredo Lemon, Córdoba, 1960. Abogado. Profesor de Filosofía. En poesía ha escrito: "Eclipses, arritmias y paranoias" en 1983; "Cuerpo Amanecido" en 1988 y "Humanidad hecha de palabras" en 1993. Ha colaborado en diarios y revistas del país y ha recibido varios premios por su obra. "Sobre el cristal del papel" Editorial Brujas, 2004.  "El pastor que fue amado por la luna" (Antología personal 1983/2018) Ed. Ibuk, 2019.